¿Se puede utilizar el protector solar del año pasado?

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En pleno verano, el protector solar se convierte en un imprescindible. Pero al recuperar el neceser de playa o preparar la maleta para las vacaciones, puede aparecer ese fotoprotector que quedó a medias el verano anterior. Y surge la duda: ¿podemos seguir utilizándolo? ¿Mantiene sus propiedades y su capacidad de protección?

La respuesta no depende únicamente del tiempo transcurrido. El periodo desde su apertura, las condiciones de conservación y el estado de la fórmula son factores determinantes.

Para abordar esta cuestión, contamos con el Dr. José Luis Barbosa, profesional médico – estético, que nos aporta su visión sobre la conservación del fotoprotector y los aspectos que debemos valorar antes de volver a utilizarlo.

Índice de contenidos

  1. ¿Cuánto tiempo dura un protector solar una vez abierto?
  2. ¿Por qué es importante cómo hemos conservado el fotoprotector?
  3. ¿Cómo saber si mi protector solar sigue en buen estado?
  4. Entonces, ¿puedo utilizar el protector solar del verano pasado?
  5. ¿Cómo conservar correctamente el protector solar?

¿Cuánto tiempo dura un protector solar una vez abierto?

El primer paso para saber si podemos seguir utilizando un protector solar es comprobar su PAO (Period After Opening).

Lo encontrarás en el envase representado mediante el símbolo de un tarro abierto acompañado de una cifra y la letra M —por ejemplo, 6M, 9M o 12M—. Esta indicación establece el periodo de uso recomendado desde la apertura del producto, siempre que se haya conservado en las condiciones adecuadas.

Así, un PAO de 12M indica que el producto debe utilizarse durante los 12 meses posteriores a su apertura.

Por eso, cuando encontramos un fotoprotector del verano anterior, la pregunta no debería ser únicamente cuándo lo compramos, sino cuándo lo abrimos.

Un gesto sencillo puede ayudarnos: anotar en el propio envase el mes y el año de apertura. De esta forma, podremos comprobar fácilmente si continúa dentro del periodo indicado.

Pero el PAO no es el único aspecto que debemos tener en cuenta. La forma en la que hemos conservado el fotoprotector durante esos meses también importa.

¿Por qué es importante cómo hemos conservado el fotoprotector?

Los filtros solares y el resto de componentes de una fórmula cosmética tienen una estabilidad determinada. El producto ha sido formulado y evaluado para mantener sus características durante un periodo concreto y bajo unas condiciones adecuadas de conservación.

Sin embargo, el calor excesivo, la exposición directa al sol o unas condiciones de almacenamiento inadecuadas pueden afectar a la estabilidad de la fórmula.

Y esto cobra especial importancia en los protectores solares. Durante el verano es habitual llevarlos a la playa o la piscina, dejarlos dentro del bolso durante horas o incluso olvidarlos en el coche, donde pueden estar sometidos a temperaturas muy elevadas.

Si la fórmula se ha deteriorado, su eficacia fotoprotectora puede verse comprometida y el producto puede no ofrecer el nivel de protección frente a la radiación ultravioleta para el que fue formulado.

La consecuencia es una mayor exposición de la piel a los efectos de la radiación UV, entre ellos las quemaduras solares, el fotoenvejecimiento y el daño cutáneo acumulado.

Por eso, aunque el producto continúe dentro de su PAO, debemos preguntarnos también: ¿cómo lo he conservado?

¿Cómo saber si mi protector solar sigue en buen estado?

Además de comprobar el PAO y recordar cómo se ha almacenado, debemos observar el propio producto.

Una fórmula que ha sufrido una alteración puede presentar cambios perceptibles. Estas son algunas señales a las que debemos prestar atención:

  • Cambio de color respecto a su aspecto original.
  • Olor diferente al habitual.
  • Cambios en la textura o consistencia.
  • Separación de fases, con distintas capas visibles en la fórmula.
  • Presencia de grumos o una aplicación claramente diferente.
  • Envase deteriorado o deformado.

Si detectamos alguno de estos cambios, lo recomendable es no seguir utilizando el fotoprotector y sustituirlo por uno nuevo.

Pero hay algo importante: que el producto aparentemente tenga buen aspecto no permite asegurar por sí solo que mantenga intactas todas sus propiedades.

Por eso debemos valorar los tres factores en conjunto: PAO, conservación y estado de la fórmula.

Entonces, ¿puedo utilizar el protector solar del verano pasado?

Depende.

Si el producto continúa dentro del PAO indicado por el fabricante, se ha conservado correctamente y no presenta ninguna alteración, el hecho de haberlo comprado o utilizado durante el verano anterior no implica por sí mismo que tengamos que desecharlo.

En cambio, si ha superado su PAO, presenta cambios en la fórmula o no sabemos si ha estado sometido a temperaturas elevadas o a unas condiciones de conservación inadecuadas, lo más recomendable es sustituirlo.

Cuando hablamos de fotoprotección, no merece la pena asumir que un producto sigue ofreciendo la misma protección si existen dudas sobre su estado.

¿Cómo conservar correctamente el protector solar?

La forma en la que almacenamos nuestro fotoprotector es especialmente importante durante los meses de verano.

Para ayudar a preservar las características de la fórmula:

  • Evita dejarlo expuesto directamente al sol. En la playa o la piscina, mantenlo siempre que sea posible a la sombra o protegido dentro de una bolsa.
  • No lo dejes durante periodos prolongados en el coche. Las temperaturas que puede alcanzar su interior durante el verano son muy elevadas.
  • Cierra correctamente el envase después de cada aplicación. Así reducimos el contacto del producto con el exterior y evitamos la entrada de agua, arena u otros elementos.
  • Guárdalo en un lugar fresco y seco cuando no lo estés utilizando.
  • Mantén limpio el envase y el aplicador, especialmente después de utilizarlo en la playa o la piscina.
  • Anota cuándo lo has abierto. Una pequeña marca con el mes y el año puede ayudarte a controlar fácilmente su PAO.

¿Tienes alguna duda?

Si necesitas más información sobre este tema o quieres hacernos llegar alguna consulta, puedes escribirnos a monicavazquez@skinclinic.com, indicando el título del artículo en el asunto.

Nuestro equipo estará encantado de ayudarte.

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